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La historia de Eduardo Burga

Del Celta por el PC Fútbol

Escrito por Marci Varela

Martes, 19 Enero 2016 19:31
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Eduardo Burga posa con la bufanda del Celta
Eduardo Burga posa con la bufanda del Celta

Toca conocer una nueva historia de aquellos aficionados del Celta que disfrutan con su equipo desde fuera de Galicia. Nuestra segunda parada nos lleva hasta Lima, la capital de Perú.

Nadie decide cómo se hace celtista. A veces una simple casualidad te lleva a comenzar una relación amorosa con un club de fútbol que no tiene fin. A mediados de los años noventa, un videojuego de fútbol se hizo muy popular en España: el PC Fútbol. Este juego de ordenador llegó a las manos de Eduardo Burga (Lima, 1973), un peruano sin familia gallega ni ascendencia española. "Mi afición por el Celta nace del PC Fútbol. Por cosas del destino, en el año 93-94 compré este juego y me llamó mucho la atención la conformación del equipo. Era un club que en aquella época tenía mucho por ganar y hacer historia en un futuro", comenta el seguidor celeste.

En una época donde el impacto de Internet era mínimo, Eduardo sufría para poder saber algo de su equipo de corazón. "Durante esos años era muy difícil seguir la actualidad del Celta. Al principio lo hacía por diarios electrónicos hasta que la televisión por cable empezó a emitir partidos del Celta. Con la tecnología actual todo es más sencillo. No recuerdo el primer partido que vi. A bote pronto me viene a la cabeza un gol de Chemo Del Solar en la campaña 96-97, en un 3-1 al Oviedo en Balaídos. También me acuerdo cuando este jugador se puso de portero en la 96-97 tras la expulsión de Diezma y Ronaldo no consiguió marcarle un gol", relata con su memoria prodigiosa.

La diferencia horaria no es un obstáculo para nuestro celtista en Perú, que hace todo lo posible para no perderse ningún encuentro del club vigués. "Cuando los encuentros son al mediodía hora española me tengo que levantar a los 5:00 de la madrugada para poder verlos. Mi mujer es bastante comprensiva. Si no veo el partido, me pongo malo el fin de semana. Cuando ve que estoy de mal humor, ya sabe por qué es. Mis amigos me miran con cara rara y me dicen por qué el Celta y no el Barcelona o el Real Madrid. Mi cariño creció por la identificación con su fútbol en la época de Mostovoi, Karpin y Mazinho. Uno se enamoraba del juego que practicaba aquel Celta", afirma.

Conexión por WhatsApp

Por tradición familiar, Eduardo Burga es simpatizante de Alianza de Lima, club donde jugó Jayo, que militó una temporada en el Celta. Tras varios años de búsqueda, por fin conoció a un aficionado celeste en Perú el pasado mes de noviembre. "Fui a ver el ultimo derbi en el Centro Español de Lima y en medio de una mayoría deportivista encontré a un celtista con el que sufrimos el resultado", señala.

Nuestro protagonista no es el único celtista que vive en América y no tiene con quién comentar en persona la actualidad del equipo. Para matar ese 'gusanillo', un seguidor del club vigués en Brasil, Marcelo Soutullo, tuvo una idea genial. "Desde abril del 2015 se formó un grupo de WhatsApp llamado Celtista en América donde somos algo más de 15 locos enamorados del Celta. A diario nos comunicamos comentando la actualidad del equipo e intercambiando, a veces con algo de polémica, opiniones sobre diferentes temas. En este grupo tenemos celtistas en New York, México, Colombia, Venezuela, Chile, Brasil, Argentina y Uruguay., más un invitado Pablo Cordeiro: un gran celtista que vive en Moaña. Los días de partido el WhatsApp vuela", cuenta emocionado.

Al vivir a más de 1.300 de kilómetros de Vigo, Eduardo apenas tiene prendas celestes en su armario. "Tengo una camiseta celeste antigua de Umbro que conseguí por amigos de Cruz Roja. También tengo bufandas y polos que adquirí en la tienda online de El Fútbol es Celeste y en marzo por fin llegará la camiseta de esta temporada", asegura un celtista ilusionado con la trayectoria de su equipo. "La temporada está siendo excepcional y estoy convencido que no debemos descartar nada.. ni Copa ni Liga".

Un hijo madridista

El destino hizo que su hijo mayor naciese un 23 de agosto, el mismo día que se nació el Celta. Sin embargo, su retoño de once años ha optado por otros colores. "Lamentablemente es fan de CR7…Lo intente cambiar, pero soy un convencido que el amor nace y no se impone. Veremos con el tiempo si entra en razón (risas)". Quizás, su hijo necesita viajar a Vigo y presenciar en directo un partido en Balaídos, un sueño que Eduardo todavía no ha podido cumplir. "Espero poder hacerlo a medo plazo junto a mi familia. El día que pueda pisar ese estadio que veo por ordenador o televisión desde algo más de 20 años, será inolvidable". Ojalá ese día llegue pronto para un celtista de corazón.

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