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Una patata caliente de 13 milones

La gestión del 'caso' Emre Mor

Escrito por Alberto Bravo

Lunes, 02 Abril 2018 12:41
Emre Mor entrenándose en A Madroa (Foto: RCCV).
Emre Mor entrenándose en A Madroa (Foto: RCCV).

El Celta de Vigo y su entrenador, Juan Carlos Unzué, se han encontrado con una patata caliente de trece millones de euros, la del internacional turco Emre Mor. El jugador estaba llamado a ser uno de los grandes alicientes de esta temporada, pero hasta el momento su fútbol solo ha destilado pequeños detalles, fruto de su inmensa calidad, que parece que son inversamente proporcionales a las ganas que le puesto a sus últimos entrenamientos.

Inauguración de A Sede, Emre Mor, en perfecto estado físico comparecía junto al presidente, Carlos Mouriño, y el resto de sus compañeros horas antes de jugar ante el Málaga. En ese momento, su ausencia de la convocatoria obedeció, según el club, por un proceso gripal.

Nadie dudó de la versión oficial del Celta, Emre Mor no entró en la convocatoria y tampoco viajó con la selección turca, algo que sí sorprendió ya el jugador entrenó en A Madroa sin problemas y jugó un partido/entrenamiento ante el Coruxo siendo el más destacado junto a Boyé.

Las aguas bajaban tranquilas a lo largo de una larga semana sin los internacionales, la rueda de prensa, adelantada al jueves permitió a Unzué y al club dar explicaciones acerca de una ausencia que se conocería el viernes. Hubo que esperar al sábado para que el entrenador detallase, aunque de forma vaga, los motivos que le llevaron a prescindir del turco.

Las palabras de Unzué denotaban una clara falta de actitud en Emre Mor, esta es la causa de su ausencia, al menos la versión oficial a falta de saber si sucedió algo más. Ahora es el Celta el que se encuentra con la difícil papeleta de gestionar un asunto que nadie desea que vaya a mayores.

Emre Mor es joven, talentoso y cobra una ficha muy importante pero sobre todo ha costado 13 millones, casi una cuarta parte del presupuesto anual del Celta. Emre Mor no es Orellana, veterano y amortizado, y desde luego Unzué no es Berizzo. Pero parece que tampoco lo sucedido con Emre Mor es de la misma gravedad que lo sucedido con Orellana la pasada temporada.

El Celta tiene que reconducir al jugador, básicamente, porque se juega una gran cantidad de dinero y porque se sabe que tiene calidad para ser un referente en este equipo. Pero no puede desautorizar a Unzué, la figura del entrenador, en casos de indisciplina o falta de actitud, tiene que ser intocable y sus decisiones respaldadas al cien por cien por el club.

Se tendrá que llegar a un punto de encuentro, en el que la figura del entrenador no quede tocada, pero en la que el jugador no se quede apartado hasta final de temporada. Unzué, con un año más de contrato, tampoco tiene la continuidad garantizada, lo mismo puede suceder con Emre Mor, que sigue manteniendo un buen cartel en Turquía si no se sigue devaluando más.

Un problema con tres partes donde todos deberán ceder por el bien del Celta, de su economía y de su tranquilidad de aquí a final de temporada. El objetivo, gestionar a un jugador joven, talentoso y desanimado por su falta de juego, Unzué se puede ganar su continuidad si sabe salir airoso de este problema inesperado.

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El Desmarque